"El Hincha" (1951)

¿QUÉ ES EL HINCHA? ¿Cuál es el rol que desempeñan los fanáticos del fútbol en la vida de los encuentros deportivos?

En primer lugar, veamos como apareció en el vocabulario diario esta denominación. El término “hincha” para denominar al simpatizante activo de un equipo de fútbol, es una creación uruguaya de comienzos del siglo XX. Se originó a raíz de los fuertes gritos de apoyo a su equipo, el Nacional de Montevideo, que daba Prudencio Miguel Reyes, un talabartero uruguayo, cuya tarea era hinchar “a puro pulmón” la pelota del club, es decir, “el hincha pelotas” o simplemente “el hincha” del club. El término pasó luego a designar a quienes expresaban ruidosamente su apoyo a los equipos de fútbol, extendiéndose al resto de los países de habla hispana, y también a otros deportes.

Una excelente manera de entender mejor el sentimiento y la importancia de los hinchas en los respectivos clubes es el personaje de El Ñato, interpretado por el genial Enrique Santos Discépolo, en la película argentina de 1951 justamente intitulada “El Hincha”.

En el vídeo adjunto se pueden apreciar dos de los momentos que más definen el perfil de un HINCHA, justamente con frases inolvidables de Discépolo y que son el sentir de miles y miles de aficionados del deporte que siguen incondicionalmente a sus equipos semana tras semana, ganen, empaten o pierdan:

– “¿Para qué trabaja uno si no es para ir el domingo a romperse los pulmones en las tribunas hinchando por un ideal? ¿O ES QUE ESO NO VALE NADA?

– “¿Que sería de un club sin el hincha? Una bolsa vacía. El hincha es el alma de los colores. Es el que no se ve, el que se da todo sin esperar nada. Eso es el hincha… ESO SOY YO“.

En la trama de esta película el personaje interpretado por Discepolín era un obrero mecánico, que sigue postergando eternamente el casamiento con su novia de toda la vida (interpretada por Diana Maggi) por siempre anteponer su amor por la camiseta. Para él primero son los colores del club, después los macaneos amorosos”.

El club del cual es hincha se haya al borde del descenso y con varios problemas, de los cuales el Ñato cree haber encontrado la solución, a través del novio de su hermana, Suárez (Mario Passano es quien lo interpreta), quien es un jugador de inferiores joven y talentoso, y que sólo juega por amor a la pelota.

Aunque el hincha termina siendo defraudado por la corrupción de los intereses comerciales vinculados al fútbol, vuelve a encontrar en los “pibes” y el “potrero”, la razón de ser del fútbol y de su pasión.