Selección de España, campeona del Mundo

LUEGO DE CASI dos meses de la finalización de la Copa del Mundo que se realizó en Sudáfrica, es hora para hacer un pequeño raccónto de lo que nos dejo.

Francia e Italia se volvieron en primera ronda

Por un lado, se puede hablar de sorpresas (o decepciones), o no tanto si se tienen en cuenta los antecedentes con las selecciones llegaban, cuando se analizan el paso de los finalistas de la Copa anterior. Tanto Italia como Francia no estuvieron a la altura de aquellos dos seleccionados que se vieron las caras en la final en Alemania en 2006. Tal vez, mucho tenga que ver con la ausencia de los conductores que supieron imponer su juego en tierras teutonas. Por el lado de Francia, Zinedine Zidane se retiró de la práctica activa del deporte justamente luego de ese encuentro, y por el lado de Italia, Francesco Totti sencillamente no fue convocado para integrar el plantel. Ambos equipos los extrañaron de sobremanera, no superaron la primera ronda, no lograron ninguna victoria y se retiraron con derrotas ante rivales que no pudieron ganarle a ningún otro equipo (Francia ante Sudáfrica e Italia ante Eslovaquia).

Selección de los Países Bajos (Holanda)

Lo opuesto se vio en aquellas dos selecciones que llegaron a la final (en este caso se puede hablar de sorpresas positivas). Tanto España como los Países Bajos llegaban con el estigma de nunca haber podido levantar la Copa. Sin embargo, ambos equipos llegaban bien parados, con equipos que se conocían bien y con una eliminatoria invicta. España además llegaba con la carga de reafirmar los pergaminos por su campeonato en la Eurocopa 2008. Y no desentonaron.

España, merecidamente, consiguió el tan esquivo trofeo. Y ha sentado las bases en la formación de una nueva dinastía futbolística con un estilo de juego característico y jugadores de una gran riqueza técnica como Xavi Hernández y Andrés Iniesta (compinches y referentes del F.C. Barcelona multicampeón).

Diego Forlán (Uruguay)

Por último, es de destacar la labor de Diego Forlán, quien llevó a Uruguay a las semifinales a base de entrega y orgullo personal. Muy bien merecida estuvo su designación como Balón de Oro del Mundial (premio que se le entrega al mejor jugador del certamen). Cabe destacar que desde que se realiza esta premiación, en 1982, esta es la segunda vez que el futbolista elegido no es de uno de los equipos que han participado en la final (el anterior había sido el italiano Salvatore Schillaci en la Copa de 1990).

Ganadores, perdedores; éxitos, fracasos; jugadores que brillan con luz propia. Tanta expectación y tan pronto se terminó todo. Habrá que esperar cuatro años más para disfrutar de la cita mundialista en tierras brasileñas… y a tratar de aprender de errores cometidos.